La leyenda de los Gatos Sagrados de Birmania - Criadero Shamandu - Buenos Aires - Argentina
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La leyenda de los gatos Sagrados de Birmania

La historia del gato sagrado de Birmania está imbuida de misterio milenario y leyenda, que ha fascinado a los amantes de los felinos a lo largo de los años.

La leyenda describe cómo el birmano obtuvo su pelaje y marcaciones tan particulares y dice así…


Erase una vez, en un templo construido en las laderas del Monte Lugo, vivía el sagrado Kittah Mun-Ha, gran Lama de alta jerarquía divina. Su vida estaba dedicada a la adoración, contemplación y servicio sagrado a Kyan-Kse, la diosa de los ojos zafiro que presidía sobre la transmigración de las almas y aquella que permite a los Kittahs volver a la vida en un animal sagrado antes de lograr la perfección de los grandes sacerdotes. Mun-Ha meditaba frente a la estatua de la diosa en su trono y en sus cercanías siempre estaba Sinh, su querido oráculo, un gato blanco de ojos amarillos.



© Dennis Cox/WorldViews - www.DennnisCox.com

Una noche los vandálicos Phoums provenientes de Siam, invadieron el templo sagrado y el Kittah Mun-Ha acogió el beso de la muerte. Su gato divino Sinh, ante la mirada desesperada del resto de los Kittah sufrió el milagro de la transmigración inmediata. Sinh  se subió al trono y al pecho de su maestro, quien por primera vez no estaba mirando a la diosa. Súbitamente sus ojos amarillos se tornaron azules como los de Kyan-Kse. Al mirar hacia la puerta, su manto se cubrió de un resplandor dorado y sus cuatro patitas se volvieron color tierra, salvo los pies que estaban en contacto con el cuerpo sagrado de su maestro, estos se volvieron de un blanco inmaculado. Los Kittahs siguiendo su mirada cerraron las puertas de bronce del templo, que fue salvado del saqueo y la profanación. Mas Sinh, que no habia abandonado el trono en 7 días, fallece llevando a Kyan-Kse el alma de Mun–Ha, demasiado perfecta para esta tierra…

Cuando 7 días mas tarde los Kittah se reúnen a fin de designar al sucesor de Mun- Ha, todos los gatos del templo se acercaron, vestidos de oro con 4 guantes plancos y ojos  azul zafiro profundo, y en silencio rodearon al más joven de los Kittahs, quien fue designado sucesor.


Corolario de esta leyenda es que el Gato Sagrado de Birmania lleva el alma de su maestro al cielo, mas aquel que ose lastimar a uno de estas criaturas sagradas sufrirá el tormento de los infiernos hasta que el alma que haya perturbado sea apaciguada.


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